miércoles, 20 de agosto de 2014

Anil Kumar Gupta de HoneyBee (Red Abeja) : Inventos al servicio de los pobres



El gurú de los inventores rurales

Domingo, 20 de octubre de 2013
Fuente: http://www.larepublica.pe/20-10-2013/el-guru-de-los-inventores-rurales





Científico. Anil Kumar Gupta trabaja en el rescate del conocimiento de las comunidades más pobres y busca que estas se vinculen con los productores de tecnología.

Anil Kumar Gupta es considerado uno de los cinco impulsores de la innovación más importantes del planeta. Rescata el conocimiento ancestral y práctico de los pobladores de zonas rurales. Estuvo en Lima esta semana y conversamos con él. Fotografía: Juan Pablo Azabache.

En una comunidad de la India un poblador inventó una sartén de arcilla en la cual la comida no se pegaba y –a diferencia de una de teflón– solo costaba un dólar. En otro pueblo dos hermanos inventaron un molino de agua de 100 dólares que no necesitaba de una caja de cambios para regular la irrigación en una plantación de arroz. Con ello rebajaron el costo del invento. Y en otra comunidad los pobladores descubrieron que algunas plantas, que sus animales no comían, podían ser usadas como pesticidas.

En todos los casos se trata de conocimiento práctico que da solución a problemas en zonas rurales. Ese tipo de conocimiento es el que Anil Kumar Gupta, científico indio, ha recogido desde hace 25 años en lo que se conoce como la Red Abeja, una gran base de datos donde están almacenadas experiencias ancestrales e inventos de pobladores pobres de comunidades de 70 países. Unas 600 de esas innovaciones están protegidas hoy con una patente.

Anil Gupta es considerado uno de los cinco gurús más importantes de la innovación mundial y también un descubridor de inventores anónimos en países en desarrollo. “Hay gente pobre en dinero y recursos, en cosas materiales. Pero son ricos en conocimiento y debemos aprender de ellos. Sus creaciones pueden ser enlazadas con la ciencia y la tecnología formal”, nos dice. Llegó esta semana al Perú invitado por la Universidad San Martín de Porres para participar en el Congreso “Visión 2013”. El jueves pasado esa casa de estudios lo incorporó como Doctor Honoris Causa.

La Red Abeja

Su interés en apoyar el conocimiento de los más pobres data de cuando trabajaba en Bangladesh, allá por 1986, y se dio cuenta de que todo el saber que él recogía en las comunidades y luego usaba para sus consultorías no les significaba ningún beneficio a esas personas. Por eso creó la Red Abeja (Honey Bee en inglés): para que ese conocimiento comunitario, muchas veces ancestral, ayudara en mejorar las condiciones de vida de quienes lo generaban. Hoy en su base de datos hay registrados cerca de 12 mil invenciones originales.

La Red Abeja es una plataforma virtual que facilita el intercambio de conocimiento y tecnología entre comunidades pobres que lo necesitan, porque a ese nivel el intercambio es abierto y gratuito. Pero si alguna empresa quiere hacer uso de esa tecnología popular debe pagar una licencia. “Así el beneficio retorna a las personas creadoras”, explica el científico. Si los propios inventores quieren formar una empresa, la red también tiene un fondo para el financiamiento inicial. Es decir, la red creada por Anil Kumar Gupta tiene como objetivo final un comercio justo de la inventiva de los pobres.


“En América Latina hay también mucho conocimiento ancestral y tecnológico, que puede ser conocido en otras partes del planeta. De la misma manera, los campesinos peruanos, por ejemplo, podrían aprender de gente innovadora de India o China. Para eso creamos Honey Bee”, explica. Después nos muestra en su tablet un artículo de 1996 de Grimaldo Rengifo, realizado en Ayacucho, sobre variedades de papa tradicional. “Los agricultores conocen más que los científicos sobre semillas, variedades y nombres que les dan a sus cultivos. Ese desarrollo de variedades locales debe ser reconocido por su gobierno”, dice.

Como parte del interés que tiene en inventos nacidos de la necesidad de los más pobres, Anil K. Gupta cuenta que en Colombia un agricultor combatió una plaga de escarabajos que se comían los cocos con una solución sencilla. “Descubrió que les gustaba el olor de la piña, así que cerca de cada árbol puso pequeños cilindros con esa fruta. Los bichos caían ahí y no podían salir porque resbalaban en la superficie”, cuenta con voz pausada. Experiencias como esa recoge en sus viajes y busca que algunas de esas ideas se vinculen con la ciencia y la tecnología moderna.

El científico indio les ha dado oportunidades a agricultores, mecánicos o pescadores que han inventado maquinaria; y a personas que descubrieron plantas medicinales y otro tipo de conocimiento. “Los gobiernos deben desarrollar esos inventos, empoderar a estas personas”, dice. Esa es la misión que él también se ha impuesto. (RM)

No hay comentarios:

Publicar un comentario