jueves, 20 de noviembre de 2014

Una niña de 8 años se pone a trabajar contra la esclavitud infantil vendiendo limonada y usando twitter





Le conmovió una fotografía y ahora ella mueve a muchos. Sé que esta entrada tiene el tono de las historias americanas de héroes individuales esforzados por cambiar el mundo que al final tienen éxito y reconocimiento. Lo sé. Sin embargo quiero hacer la siguiente lectura del hecho: con 8 años ya hay capacidad de actuar seriamente... Y la pregunta que debemos hacernos para que ésto no sea una excepción es: ¿qué ha hecho posible esta sensibilidad y qué factores son capaces de tocar los resortes más profundos de nuestra conciencia y mantener la constancia de la voluntad?. 

La pequeña Vivienne Harr y su constancia en la venta de limonada han sido un ejemplo para muchos



La estadounidense Vivienne Harr quería «abolir la esclavitud de los niños» y su puesto en Doc Edgar Park se ha convertido en un lugar tan famoso que ha recogido un millón de dólares en un año. «Servir es la cosa más hermosa del mundo».

Vivienne Harr es una niña estadounidense de 8 años, llena de vida y de energía, que ha recogido un millón de dólares en un año vendiendo limonadas.

Habéis entendido bien, un millón de dólares, y no es sorprendente que se haya convertido en una celebridad en Estados Unidos.

Todo empezó cuando su madre, conmovida, le hizo ver una fotografía de dos hermanos nepalíes, obligados a trabajar como esclavos y que, dándose la mano, transportaban piedras: «Me dije a mí misma: “Quiero ayudarles y el único modo que conozco para recoger dinero es vender limonada», ha contado Vivienne a la Nbc.

La niña quería recoger 100.000 dólares «pero nunca habría pensado que llegaría tan lejos».

Limonada contra la esclavitud


La ha premiado, además de su corazón de niña, la constancia. Vivienne no ha montado su puesto en Doc Edgar Park durante algunos días, semanas o meses: ha vendido limonadas un año entero.






A los 52 días envió este tuit al periodista del New York Times, Nicholas Kristof: «Hola, soy una niña de 8 años y estoy vendiendo limonada contra la esclavitud cada día hasta que llegue a los 100.000 dólares».

Kristof retuiteó. Y al poco tiempo, sus seguidores se han convertido primero en centenares, luego en miles de ellos. La fama de su puesto creció increíblemente, como también la venta de limonada.


El día 173 el alcalde de Nueva York le permitió llevar su puesto a Times Square, donde consiguió el objetivo de 100.000 dólares que se había propuesto.

Y no se dio por satisfecha

Pero cuando sus padres le dijeron que ahora podía considerarse satisfecha, ella respondió:«¿Es que acaso ha acabado la esclavitud de los niños?».

El padre, estupefacto, le ha respondido claramente que no.

Y ella: «Bien, por tanto tampoco yo he acabado».



Vivienne continuó hasta el día 365 y cuando llegó al millón de dólares, con la ayuda de sus padres, transformó la limonada artesanal en un producto que ahora se vende en 165 tiendas del país. La felicidad está en servir

De la venta de limonada, Vivienne ha aprendido algo: «Pensaba que lo máximo de la vida era otra cosa, en cambio estoy feliz de poder servir, de ayudar. Es lo más hermoso del mundo».

La sorprendente historia de Vivienne, la niña que quiere acabar con la esclavitud infantil con la ayuda de la limonada


El desembarco de Twitter en bolsa abría gran parte de las portadas a nivel internacional, un acontecimiento mundial en el que se “colaba” la imagen de una niña, que junto el actor británico Patrick Stewart y la portavoz de la policía de Boston, fue la encargada de hacer sonar la campana en Wall Street.

Pero ¿quién esta jovencita que con tanto entusiasmo abría la histórica sesión del parqué neoyorquino? Su nombre es Vivienne Harr, es estadounidense, tiene nueve años, es una de las usuarias más jóvenes de Twitter y es conocida en su país porque en 2012 inició su cruzada particular contra la esclavitud infantil

Tal y como cuenta ella misma en su página web, todo comenzó cuando Vivienne vio las fotografías de unos niños nepaleses cargando con unas pesadas rocas. Impactada por las imágenes y apoyada por sus padres, decidió movilizarse y recaudar fondos para luchar contra este tipo de abuso.
  
“La única experiencia de negocio que tenía era la limonada –dice-. ¡Así que lo hice! Me decidí a venderla en un puesto cada día durante todo un año, lloviese o brillase el sol”, explica.
  
Vivienne alcanzó su meta de ventas mucho antes de lo previsto, cuando había cumplido el día 173: consiguió más de 100.000 dólares (75.000 euros) que donó a la ONG Not For Sale (No está a la venta).
  
Consciente de que el reto era mucho mayor, junto a sus padres,decidió fundar Make a Stand Lemon Aid, la compañía con la que comercializan limonada de comercio justo y que ya venden en 70 establecimientos de Estados Unidos. Parte de los beneficios van a parar a organizaciones que combaten la esclavitud infantil en todo el mundo. Vivienne dice que vende “esperanza en una botella”.


Su actividad en las redes sociales está siendo muy importante en la disfusión de la marca y de todo el movimiento: la cuenta de Harr @vivienneharr tiene más de 23.000 seguidores en Twitter.




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