martes, 12 de noviembre de 2013

Joven ingeniero español crea una camilla adaptable para mejorar tratamientos contra el cáncer


Elegido entre los 35 jóvenes más innovadores por el MIT.

Mesa de paciente adaptable para mejorar la eficacia en la administración de radioterapia basada en el funcionamiento de los juguetes Pin Art

Isaac Castro de 28 años y egresado por laEscuela de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politecnica de Madrid, se ha colocado en el top ten de la innovación tecnológica española gracias a su proyecto Adaptable, una mesa de paciente adaptable para mejorar la eficacia en la administración de radioterapia, que funciona mediante barras metálicas que suben y bajan y se adaptan al cuerpo del paciente.

Castro ha sido nombrado por el MIT(Massachusetts Institute of Technology) entre los 35 innovadores menores de 35 años a nivel mundial para 2014.
El funcionamiento de la mesa ‘Adaptable’ está basado en el de los juguetes Pin Art, aquellos juegos que se hicieron famosos en la década de los 90 que consistían en una superficie agujereada de la que emergían barritas metálicas que generaban formas tridimensionales con la forma de una mano, una cara…

El proyecto de Castro fue galardonado en 2012 por el programa de innovación IDEA2 Madrid creado por el MIT y la Comunidad de Madrid. Durante el último medio año, su socio y él han perfeccionado el diseño inicial de la mesa y ahora, “tras los primeros bocetos realizados en colaboración con el Departamento de Ingeniería Mecánica del MIT”, están construyendo un pequeño prototipo funcional que mostrarán en los próximos meses.

Con Adaptable los médicos podrán colocar a los pacientes de la forma más precisa bajo el arco del acelerador lineal de electrones que dirige hacia ellos la radiación ionizante destinada a destruir las células tumorales, evitando el daño a las células sanas. Para colocar e inmovilizar al paciente se emplean, generalmente, cuñas, almohadillas de espuma, dispositivos de materiales moldeables y colchones de vacío, pero estos accesorios deben ser moldeados y guardados con esa forma para cada paciente, lo que implica tiempo de preparación, espacio de almacenamiento y costes para el hospital. Además es “prácticamente imposible” lograr una adaptación total al paciente ya que “no permiten ningún tipo de ajuste ante sus cambios físicos. Los colchones de vacío o dispositivos moldeables, además, pierden forma y rigidez con el uso y conforme avanzan las sesiones”, añade Isaac.



El ingeniero Isaac Castro

En el caso de su mesa de paciente, la persona se tumba y se coloca en la posición requerida sobre la matriz de barras móviles que son transparentes a la radiación. Estas se hunden según los diferentes valores de presión en cada punto de la superficie y, de esta forma, la mesa se adapta a la forma exacta del paciente que queda colocado e inmovilizado sobre ella. Castro explica que “para evitar movimientos involuntarios durante la sesión, las barras son bloqueadas por el sistema una vez conseguida la forma requerida”. Dicha posición se almacena en un módulo de memoria asociado al sistema mecánico.

Una posible dificultad podría plantearse en caso de que el paciente, por ejemplo, perdiera peso durante el periodo que dure el tratamiento. Gracias a Adaptable podría simplificarse la respuesta ante este tipo de casos ya que “el sistema detectaría el cambio de peso y se adaptaría dinámicamente, al mismo tiempo que por software se sincronizaría con las posibles replanificaciones de la radioterapia“.

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